Productivas tareas del duelo

Tareas del duelo: Qué hacer en el trabajo de la pérdida

La muerte de un ser querido es un evento realmente doloroso que, por desgracia, todos debemos experimentar. Nadie está preparado para estos momentos, pero sí puedes trabajar para superar la pérdida, elaborando las tareas del duelo.

¿Conoces a qué se refieren estas acciones? Es una serie de actividades internas que debes ejecutar en tu vida, a fin de superar tu pérdida. Aunque el duelo es un proceso normal para toda persona, también es muy individual.

Toda persona padece y siente de manera distinta, lo que hace complicado establecer reglas en este proceso. Sin embargo, las siguientes tareas son el pilar para readaptarte al mundo, superarte y continuar tu vida sanamente.

¿Por qué hacer tareas del duelo para superar una pérdida?

Las tareas del duelo realmente surten efectos positivos, son necesarias para avanzar sobre el fallecimiento de un ser amado ¿Cómo afrontar un duelo con una actitud pasiva?

Es preciso tomar un rol activo para restablecer el nivel emocional del doliente, adoptando un estado más sano. Mediante cuatro fases elementales es posible mejorar luego de una situación tan estresante y difícil.

Estas han sido propuestas por el académico y eminencia mundial J. William Worden, psicólogo experto en duelo. Su tratamiento sugiere la comprensión de una innegable realidad de forma consciente y sensible. Veamos.

1. Aceptar la pérdida

Entre las tareas del duelo más importantes está el hecho de aceptar una triste realidad. Se trata de asimilar la pérdida de esa persona amada en un nivel racional y emocional. Es entender que ese ser querido no volverá jamás.

En estos escenarios es común la negación entre dolientes, pero ¿por qué? Se produce un shock emocional, incluso por muy esperada que pueda ser la muerte de alguien. Por ejemplo, en casos de enfermedad terminal.

Muchas personas crean este mecanismo de protección inconsciente, evitar la aceptación. Pero lo cierto es que esto no aportará ninguna mejoría, obligándote a permanecer angustiado, esperando por algo irreal.

Dejar vacía la habitación del fallecido o hablar en tiempo presente como si viviera, es un error. Se debe asimilar la realidad progresivamente mientras transcurran los días del duelo.

2. Trabajar las emociones y el dolor

Nunca te reprimas, ya que esto es contraproducente para ti, además de no ayudar a otros afectados. Trata de trabajar e identificar tus emociones y exprésalas en tu entorno familiar. Puedes apoyarte en ellos, ya que también comparten tu dolor.

Tareas del duelo y emociones

Esta tarea del duelo te permitirá evitar actos perjudiciales para superar tu pérdida, como no querer hablar nunca del fallecido. Cada persona sufre de forma individual y maneja su situación de pérdida de formas diferentes, tales como:

Evitar objetos que hacen recordar al difunto.

Viajar o mudarse para no estar en el lugar donde falleció el ser querido.

Evadir la situación realizando cualquier tipo de actividad.

Refugiarse en adicciones, consumir alcohol o drogas.

Evitar vínculos con personas que puedan ayudar.

Es normal sentir ira, ansiedad, culpa, tristeza o frustración, pero resulta esencial salir de esta situación y sonreír nuevamente. Comunica tus sentimientos a personas de confianza, trata de afrontar la situación con humildad y honestidad.

Esta es una tarea que requiere mucha fortaleza, tú puedes hacerlo y poco a poco recobrarás tu ánimo.

3. Adaptarse al mundo en el que el ser querido ya no se encuentra

Luego de una pérdida, la vida ya no es la misma. Es posible superar el dolor mediante estas tareas de duelo, pero todo cambia sin esa persona amada.

Ese lugar que ocupaba alguien muy especial está vacío y muchas labores quedarán desatendidas, esto no es sencillo, ¿cierto?

La muerte de un ser querido afecta emocionalmente, además de extenderse a las costumbres y actividades diarias. Ahora vivirás una nueva etapa en la cual se requiere una adaptación.

Tal vez tus rutinas cambien y puedas sentirte vulnerable e incapaz de hacer ciertas actividades. Debes saber que existirá una sensación abrumadora que sí puedes enfrentar.

servicio funerario

La idea consiste en amoldarte a estos cambios, recuperar el control y desarrollar mayor confianza. Poco a poco, podrás integrarte en el rol del fallecido, logrando nuevos aprendizajes y mejorando emocionalmente.

4. Recordar al fallecido y ajustar tus emociones

Los buenos recuerdos son una manera de encontrarnos con esa persona amada. Pese al dolor por la pérdida, nos hacen reír, incluso ser mejores personas.

Tareas del duelo y recuerdos

Compartir de forma sana ese legado con la familia, ayuda a balancear las emociones y sanar. Piensa por un momento: ¿Esa persona habría querido que yo fuese feliz luego de su partida? Por supuesto que sí.

Ese vínculo de amor y armonía no se rompe con la muerte, pero sí se transforma y adquiere gran valor. No niegues su recuerdo ni trates de olvidar, resulta mejor reubicar emocionalmente a ese ser querido.

Afróntalo e impúlsate hacia un mejor estado racional y emocional. Coloca el recuerdo de ese ser especial en un lugar único dentro de ti y sigue adelante con tu vida.

Conclusiones

La muerte de un ser amado es una situación tan compleja y dolorosa que nos invade y obliga a actuar mal. Actos contraproducentes para lidiar con ese gran pesar que solo crean más daño y estancamientos. Entonces, ¿qué hacer?

Es inminente tomar en cuenta la aplicación de las tareas del duelo, cuyo propósito es superar la partida. Además, es posible aliviar esa carga emocional y recuperar la racionalidad para continuar con tu vida.

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