¿Fideicomiso educativo o seguro de educación, cómo tomar la decisión correcta?

Los costos de la formación universitaria en México ameritan que evalúes diferentes opciones para garantizar los estudios de tus hijos. En este sentido, el fideicomiso educativo y los seguros, se presentan como las alternativas más convenientes.

Pensar que, en el momento que tus hijos deban ingresar a la universidad no tengas el dinero para costearlo, puede ser abrumador. Pedir prestado no debería ser una opción, tampoco que tus hijos tengan que desertar de sus estudios por falta de recursos.

No permitas que ninguno de estos escenarios se conviertan en realidad. No dejes el futuro de tus hijos al azar. Conoce en este post cuáles son las diferencias entre seguro y fideicomiso educativo, logrando así tomar la mejor decisión para hacer la inversión correcta.

¿Qué es un fideicomiso educativo?

Se trata de un instrumento financiero que, mediante el contrato con la empresa fiduciaria te permitirá realizar aportaciones para en el futuro, poder pagar la universidad de tu hijo. Dicho contrato establece que deberás realizar aportaciones por un lapso determinado.

Luego de recibir las aportaciones, la institución fiduciaria se encarga de administrar y reinvertir esos fondos para generar rendimientos al contratante.

Finalmente, el dinero resultante de esa reinversión será destinado exclusivamente a la educación del beneficiario designado por el contratante.

¿Qué es un seguro de educación?

Es un instrumento de previsión anticipada, en el que la aseguradora se compromete a pagar al asegurado, una cantidad de dinero determinada en una fecha establecida en el contrato.

La cobertura del seguro educativo estará sujeta a la póliza establecida en el contrato. Básicamente funciona como un seguro de vida pero a un costo más elevado.

Conoce las principales diferencias

Ambos son productos financieros regidos por un contrato que finalmente, destinará los fondos al pago de educación. No obstante, existen algunas diferencias entre el seguro y el fideicomiso educativo que debes conocer para elegir la mejor opción.

Aquí te explicamos las principales diferencias:

Beneficios fiscales

Por tratarse de un ahorro que será destinado a educación, los rendimientos obtenidos del fideicomiso están exentos del pago de Impuesto Sobre la Renta (ISR). Mientras que con el seguro se debe pagar el impuesto sobre la suma de la inversión.

Tiempo de aportación

El lapso de aportación en el fideicomiso educativo puede durar 4, 5 o 10 años, dependiendo del plan que hayas seleccionado. Con el seguro, el tiempo de aportación se estima que oscile entre los 18 y 22 años.

Rendimientos

El fideicomiso genera rendimientos hasta que se entregue la totalidad del ahorro. Es decir, hasta que tu hijo ingrese a la universidad. Como las ganancias del seguro no están exentas de impuesto, ofrecen un rendimiento menor, pese a haber invertido por un lapso más largo.

Ventajas principales del fideicomiso educativo

  1. Ofrece convenios con universidades, en los que el beneficiario puede obtener descuentos en los costos de colegiaturas.
  2. El fideicomiso educativo ofrece amplia flexibilidad al contratante, ya que puede elegir la cantidad a ahorrar de acuerdo con sus posibilidades económicas. Dichas aportaciones pueden realizarse de forma mensual, trimestral, semestral, anual o través de un pago único.
  3. Puede incluirse en el testamento del contratante.
  4. La empresa que provee el fideicomiso se compromete mediante el contrato a garantizar que los fondos sean administrados y reinvertidos de forma correcta y transparente.
  5. Es posible crear figuras inmobiliarias en las que se dispongan recursos para la construcción, venta o renta de viviendas. Los rendimientos obtenidos aseguran y blindan un buen futuro educativo.
  6. Los bienes inmuebles del fideicomiso educativo son inembargables.

¿Qué debes tomar en cuenta antes de contratar un fideicomiso educativo?

Al tratarse de lo que será uno de los mayores aportes que harás para el futuro de tus hijos, es recomendable que antes de contratar tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • Verificar y evaluar la cantidad de dinero disponible para llevar a cabo dicha inversión. El análisis y planificación serán esenciales para cuidar el dinero y garantizar que puedas cubrir tanto los gastos familiares como las aportaciones del fideicomiso.
  • Que el contrato contenga individualización e independencia de los bienes objeto de dicho documento.
  • Leer a detalle las cláusulas sobre el tiempo que constituirá el contrato y el alcance de este.
  • Consultar sobre los derechos y obligaciones del contratante, el beneficiario y la empresa fiduciaria.
  • Aclarar qué causas pueden provocar el cese o remoción del beneficiario.

Conclusiones

Ahora que conoces los puntos clave sobre las alternativas de inversión para la educación de tus hijos, es más fácil que puedas seleccionar el instrumento que te brinde mayores beneficios.

Como pudiste leer en este post, el fideicomiso educativo posee mayores ventajas. Este instrumento no solo te brinda mayor flexibilidad, también garantiza que tu dinero será invertido con el objetivo de generar rendimientos, lo cual se traducirá en beneficios que necesitará tu hijo para proteger su futuro.

Es importante que cuentes con una empresa comprometida, responsable y que te genere confianza, pues se trata de una de las inversiones familiares más importante que harás en tu vida.

En KASU sabemos la importancia de proteger a tus seres queridos y garantizarles el mejor futuro. Por eso, te invitamos a consultar nuestro fideicomiso universitario, un producto que cubre hasta 10 semestres de educación privada.

Consulta con nuestro equipo todos los beneficios que tiene nuestro servicio de inversión universitaria para ti y el beneficiario que elijas. No esperes más, recuerda que prevenir es mejor.

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