El duelo en los niños

No es fácil superar el fallecimiento de un ser querido. Y los niños suelen ser los más afectados.

La muerte es un tema muy difícil de hablar para muchas personas. Es un hecho que a un sector de la población se le dificulta conversar a cerca de éste tipo de temas, ya sea por una u otra razón se rehúsan y evitan éste tema.

En contraste, durante la infancia es sin duda una buena etapa para hablarlo con los niños, pues mientras más pronto se toque estos temas es mejor para que asimilen lo que es la muerte; lo cual es natural.

Todos somos propensos de perder a un ser querido. Pero, cuando un niño sufre la pérdida de su madre, padre, hermano o algún familiar muy cercano; es necesario tener los cuidados especiales con los pequeños que hayan pasado por éste duro golpe.

Es normal que durante el duelo que está pasando el chiquillo tenga; pesadillas, regresión psicosocial (moje la cama o chuparse el dedo), falta de apetito, bajo rendimiento académico, cambios de humor, aislamiento, culpa, miedo por perder a otro ser amado y por supuesto; tristeza.


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Ante todo, nosotros somos quienes podemos ayudar a los niños en ésta etapa, que es donde más que nunca necesitan apoyo. Con pequeñas acciones, las cuales son muy valiosas por más diminutas que parezcan; y así podremos hacer que sigan adelante.

Abrazarlo, dedicarle tiempo, convivir con familiares y amigos, estimular que exprese sus sentimientos y pensamientos y hablar con normalidad lo que es la muerte son sólo algunos de los ejemplos para apoyarlo en sus momentos más difíciles.

Una manera muy fácil de apoyarlo son las películas como; Bambi o El Rey León. Y dentro de los cuentos, hay títulos como ¿Dónde está el abuelo? Y ¡No es fácil pequeña ardilla! Los cuales abordan éste tipo de temas con la finalidad de que el pequeño comprenda mejor su situación, haciéndole ver que la muerte es natural y que hay vida después de la partida de los nuestros.

En nuestras manos está hacer que salgan adelante tras sufrir un duro golpe como lo es el sensible fallecimiento de un ser querido. Y aunque por más difícil que sea de hablar sobre la muerte, es necesario hacerlo, pues la empatía y el diálogo son las mejores herramientas para mostrarles nuestro apoyo y hacerles saber que no están solos.